El Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC) participará este jueves en el Día Mundial de los Glaciares en París, un encuentro que reunirá hasta este viernes a expertos de todo el mundo para poner de relieve la amenaza acelerada del deshielo de los glaciares y su impacto en la seguridad del agua, las comunidades y los ecosistemas.
Según informa la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP), en el encuentro se debatirán temas como la importancia de la investigación científica, los impactos socioeconómicos y el papel de la educación y de las políticas públicas en relación al cambio climático.
En este marco, el OPCC dirigirá una comunicación bajo el título ‘Los glaciares más meridionales de Europa en el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático: la cooperación transfronteriza para garantizar la integración del territorio de montaña en la agenda política’.
La coordinadora de este organismo científico, Eva García-Balaguer, acude a la cita para mostrar en su intervención los resultados de varias décadas de observación y seguimiento de la criosfera en los Pirineos, a través de una nueva herramienta web a modo de fototeca creada por el Observatorio. García-Balaguer estará junto a las entidades socias del proyecto europeo Life Pyrenées 4Clima, el mayor del continente puesto en marcha para adaptar una zona de montaña al cambio climático. La investigadora expondrá cómo la cooperación transfronteriza ha permitido crear la EPiCC, la Estrategia Pirenaica de CambioClimático, coordinada e implementada con casos de éxito para lograr un futuro ‘resiliente’ en los Pirineos ante el cambio climático.
Las fuentes citadas recuerdan que 2025 ha sido declarado como Año Internacional de los Glaciares, un hecho que pretende llamar la atención sobre la situación crítica que viven estas formaciones geológicas y la urgencia de protegerlas.
Este año, el glaciar de Monte Perdido, en el Parque Nacional de Ordesa, ha sido incorporado a la Global Glacier Casualty List, un registro internacional que incluye glaciares desaparecidos en los últimos años, irreversiblemente dañados o en proceso de desaparición por el cambio climático.
Fuente: Diario del Alto Aragón