El Ayuntamiento de Aguaviva pretende que su tradicional molino de aceite, que da servicio a los olivareros de la localidad desde 1939, pueda también ser un centro de visitantes con el atractivo de la elaboración artesanal. Para ello, dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) ha sacado a concurso por 56.000 euros una nueva adecuación que complementará las mejoras efectuadas en la última década.
En la memoria, el consistorio califica el inmueble de “reliquia agroindustrial, ya que para la molienda y batido de la aceituna, así como para el prensado y extracción del aceite se emplea la maquina original del siglo pasado”. De forma que tanto el consistorio como la comunidad agrícola local prefieren valorizar este sistema tradicional “a sabiendas de que no es el proceso más eficiente”, pero que sin embargo ese mismo “respeto a lo tradicional” puede ser “un atractivo que haga al producto elaborado en esta instalación un producto único y exclusivo”.
El objetivo de la actuación es realizar las obras necesarias para mejorar el proceso productivo, garantizar la seguridad e higiene del inmueble, y mejorar en definitiva la calidad del producto. Existe una capacidad de recolección de aceitunas en la localidad de aproximadamente 55.926 kilos de aceituna para un rendimiento neto de 12.206 kilos anuales de aceite.
La reforma del establecimiento prevista en el proyecto está centrada en mejorar los revestimientos interiores de cerramientos y pavimentos, para disponer en la sala de producción alimentaria de elementos de fácil limpieza y desinfección.
También se instalará una máquina de envasado automático de aceite para botellas o garrafas para servir producto a consumidor final, y una etiquetadora manual.
En los últimos años se han podido desarrollar diversas intervenciones para la mejora de este emblemático edificio a través de diferentes líneas de ayudas de la Diputación de Teruel y el Fondo de Inversiones de Teruel, con una inversión total de alrededor de 170.000 euros en la renovación de la cubierta del edificio principal (2015), reparación de fachadas y sustitución de carpinterías (2019), mejora de instalaciones y del proceso productivo (2020) y sustitución de la cubierta del edificio anexo (2022).
Pese a la fuerte inversión realizada en la reforma, no se pudieron terminar las actuaciones necesarias para poder cumplir con las exigencias de las actuales normas sanitarias del proceso de la industria alimentaria, teniendo en cuenta la singularidad por tratarse de un proceso artesanal con maquinaria antigua. La almazara fue construida en 1939 y es propiedad municipal. Desde el inicio de su actividad prácticamente no ha habido cambios significativos ni en el edificio, ni en la forma de elaborar el aceite.
Para obtener el oro líquido se utiliza un sistema de extracción artesano. La primera fase consiste en tamizar las aceitunas mediante una máquina aventadora. Luego se realiza la molienda con empiedros. La pasta obtenida se prensa utilizando capachos de esparto y, después, se decanta para obtener el alpechín y el aceite por separado. Por último, se almacena el aceite obtenido para conseguir la precipitación de algunas partículas.



