El sistema de obras de defensa contra aludes e inundaciones en el entorno de Canfranc-Estación ha centrado hoy una visita institucional enmarcada en las actuaciones de restauración hidrológico-forestal que impulsa el Gobierno de Aragón. Representantes del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes y de la empresa pública Tragsa, junto a responsables del Departamento de Medio Ambiente y Turismo, entre ellos la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván, han recorrido sobre el terreno unas infraestructuras esenciales para la seguridad del valle, encargadas de conducir de forma controlada los caudales torrenciales procedentes de los barrancos de alta montaña. La jornada se ha completado con un sobrevuelo en helicóptero de las cabeceras de Estiviellas, Epifanio y Cargates, que ha permitido visualizar la coherencia y alcance del sistema defensivo en su conjunto.
Desde el punto de vista técnico, el sistema de restauración hidrológico-forestal diseñado hace más de un siglo, y actualmente en proceso de restauración, es una obra emblemática en el ámbito nacional e incluso internacional. Las obras en ejecución, promovidas por la Dirección General de Gestión Forestal, suponen una inversión total de 4,4 millones de euros, financiados con fondos europeos MRR. Los trabajos se centran en la restauración y consolidación de diques de retención de inundaciones y aludes, la recuperación de la funcionalidad original de las canalizaciones mediante la eliminación de obstrucciones vegetales y la reconstrucción de muros y saltos.
La intervención responde a un enfoque integral que combina la innovación técnica con la puesta en valor del patrimonio histórico de la ingeniería de montes. Elementos como los diques de retención, los sistemas de regulación escalonada o las propias canalizaciones siguen demostrando su eficacia como parte de un sistema coordinado de defensa frente a aludes e inundaciones. En este contexto, las canalizaciones desempeñan un papel clave como elemento de cierre del sistema, garantizando la evacuación segura de caudales y conectando las actuaciones en cotas altas con la protección efectiva de la estación internacional, las infraestructuras ferroviarias y la población del valle.



