Conectar el cambio climático con realidades cercanas en el espacio y en el tiempo, fomentar su transversalidad para abordarlo también desde el entretenimiento o comunicar el conocimiento científico existente para atajar la desinformación son algunos de los puntos del Decálogo 2026 de recomendaciones para la comunicación del cambio climático y de la transición ecológica, impulsado por ECODES y el Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático, con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Su actualización responde al contexto actual de incertidumbre y polarización, en el que la inteligencia artificial está incidiendo ya en la comunicación ambiental y hace que sea imprescindible analizar su papel desde una perspectiva práctica, pero acompañada de una reflexión crítica sobre sus efectos a largo plazo. Además, la digitalización ha facilitado nuevas formas de desinformación climática, dificultando la identificación de fuentes legítimas y contribuyendo a la difusión de contenido negacionista. Por ello, uno de los nuevos puntos del principal código ético, científico y comunicativo suscrito por los medios en España es precisamente el empleo de las herramientas de inteligencia artificial generativa con responsabilidad y transparencia.