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Las huellas de dinosaurios de Mosqueruela revelan su valor científico y patrimonial

Las huellas de dinosaurios descubiertas en 2021 en Mosqueruela han revelado su gran valor científico y su potencial como un recurso patrimonial del municipio. Así lo pudieron comprobar ayer las alrededor de 200 personas que participaron en la jornada de puertas abiertas organizada por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en el yacimiento, donde desde hace meses está trabajando en la preservación del sitio y en su ampliación, lo que ha permitido la aparición de nuevas pisadas.

La jornada pretendía dar a conocer a los vecinos del pueblo y de los alrededores, así como a todo aquel que quisiera acercarse, en qué consiste este yacimiento de huellas y explicar la labor que está llevando a cabo en el mismo la Fundación Dinópolis.

El afloramiento es muy singular por varios motivos, el primero su edad geológica, ya que es del Cretácico Superior, de hace unos 100 millones de años. De esa edad son poco frecuentes los yacimientos de icnitas en la provincia y hasta ahora solo se conocía el de Abenfigo en Castellote.

Además, presenta huellas tridáctilas dejadas por dinosaurios terópodos (carnívoros), que siempre suscitan un mayor atractivo al ser más escasas. Y a ello se suma que hay al menos un rastro muy claro de la marcha de uno de estos animales, y que el yacimiento continúa y por tanto puede seguir excavándose.

Gratificante

El paleontólogo de la Fundación Dinópolis, Luis Mampel, director de la excavación junto con Alberto Cobos y Luis Miguel Sender, comentó que la jornada de puertas abiertas había sido “muy gratificante” por el interés mostrado por la gente, además del atractivo que tiene una actividad de este tipo para concienciar sobre el valor del patrimonio paleontológico y la necesidad de que los habitantes del territorio contribuyan a su protección.

“En Mosqueruela tienen un hito del patrimonio paleontológico a poner en valor”, comentó Mampel, puesto que hasta ahora no se conocía en el municipio otro yacimiento, si bien están realizando prospecciones a la vista de la aparición de este afloramiento denominado Mas de Pérez por su ubicación.

Se encuentra en un camino particular y sus propietarios están colaborando para que se puedan hacer las excavaciones. Además, se ha hecho un desvío para que los vehículos no pasen ya por encima del mismo y poder preservarlo ante el riesgo de erosión que presenta.

En 2021 el vecino de Mosqueruela Jerónimo Gargallo comunicó a la Fundación Dinópolis la existencia de unas icnitas en ese pareja, y la institución paleontológica las dio a conocer el año pasado a la comunidad científica en las XXXVII Jornadas de la Sociedad Española de Paleontología.

En aquella ocasión se difundió la existencia de más de una decena de icnitas de dinosaurio, de unos 22 centímetros, y al menos dos rastros, uno de ellos muy  visible. Este año se ha puesto en marcha un plan de actuación impulsado por el Parque Cultural del Maestrazgo-Geoparque Mundial de la Unesco, Agujama y el Ayuntamiento de Mosqueruela, cuya dirección científica corre a cargo de la Fundación Dinópolis.

Conservación

Este proyecto ha permitido prospectar en el entorno e intervenir en las icnitas para su conservación, además de ampliar la zona en la que se encuentran, habiendo aparecido más huellas. Mampel aseguró que todavía está en fase de estudio y que el número de pisadas podría ser ahora el doble, si bien tiene continuidad al poder seguir excavándose.

“La dirección de uno de los rastros nos lleva a un punto que habría que seguir excavando”, comentó el paleontólogo, que aclaró que el otro rastro no está tan claro puesto que está pendiente de investigación.

La superficie original del afloramiento se ha duplicado y con ello se han conseguido desenterrar más pisadas, que son tridáctilas y alargadas. El perfil de las mismas es claramente de un dinosaurio terópodo y por su tamaño y zancada se podría tratar de un carnívoro de tamaño medio de entre 4 y 5 metros, si bien son aspectos que están pendientes de concretar una vez que se haya hecho el estudio científico.

Los visitantes a la jornada de puertas abiertas de este yacimiento, que se encuentra en un camino próximo al casco urbano de Mosqueruela, pudieron comprobar con las explicaciones de los paleontólogos cómo las pisadas son más largas que anchas, así como la marca afilada de las uñas.

Mampel explicó que los visitantes, que se repartieron en tres grupos entre las 10 y las 12 de la mañana, pudieron conocer cómo eran las icnitas, puesto que existía mucha curiosidad en la localidad y algunos habían subido a verlas pero fue la mirada dirigida ayer por los paleontólogos la que hizo que las comprendieran.

Fotogrametrías

También mostraron al público unas fotogrametrías cuyos mapas de colores permiten ver la morfología de la huella. “La gente se sorprendía al verlo, ha sido muy participativa y han disfrutado con las explicaciones”, comentó el paleontólogo, que aseguró que incluso algún chaval había mostrado interés por ser paleontólogo y habían dado orientaciones a los padres sobre los estudios que hay que seguir para serlo.

Dentro de los trabajos de investigación los científicos van a acometer próximamente la cartografía del lugar, que permitirá terminar de completar los datos para poder conocer mejor el afloramiento. El sitio sería una zona de costa por la que pasaron esos terópodos y dejaron impresas sus huellas. Pertenecen a más de un ejemplar aunque todas apuntan a una misma especie.

Mampel comentó que con lupa es posible distinguir en las huellas restos de invertebrados, de pequeños bivalvos y moluscos, lo que confirma que es un medio de influencia marina. La ventaja además es que el yacimiento es horizontal, lo que ayuda a imaginar el andar de estos animales.

La jornada de ayer forma parte de las actividades de divulgación que está realizando la Fundación Dinópolis durante todo el año con motivo de su veinticinco aniversario.

Fuente: Diario de Teruel. Javier Millán

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