El cambio climático es una realidad inevitable que desafía la salud pública, amenaza logros históricos en materia de salud y aumenta la presión sobre sistemas ya desbordados. A nivel mundial, los eventos extremos, las amenazas y emergencias sanitarias emergentes y los importantes cambios ambientales colocan al sector salud en la vanguardia de las decisiones más estratégicas del siglo XXI. Proteger vidas, reducir las desigualdades y fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud ya no son solo objetivos, sino imperativos éticos y democráticos. Brasil reconoce que abordar la crisis climática también implica defender el derecho universal a la salud. La cooperación internacional y el conocimiento científico son pilares esenciales para comprender nuevos patrones epidemiológicos, mejorar la vigilancia sanitaria, prever riesgos y desarrollar tecnologías sociales y médicas que promuevan la resiliencia y la sostenibilidad.”>El cambio climático es una realidad inevitable que desafía la salud pública, amenaza logros históricos en materia de salud y aumenta la presión sobre sistemas ya desbordados.
A nivel mundial, los eventos extremos, las amenazas y emergencias sanitarias emergentes y los importantes cambios ambientales colocan al sector salud en la vanguardia de las decisiones más estratégicas del siglo XXI. Proteger vidas, reducir las desigualdades y fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud ya no son solo objetivos, sino imperativos éticos y democráticos. Brasil reconoce que abordar la crisis climática también implica defender el derecho universal a la salud. La cooperación internacional y el conocimiento científico son pilares esenciales para comprender nuevos patrones epidemiológicos, mejorar la vigilancia sanitaria, prever riesgos y desarrollar tecnologías sociales y médicas que promuevan la resiliencia y la sostenibilidad.
El Informe Especial de la COP30 sobre Salud y Cambio Climático proporciona la evidencia que sustenta la implementación del Plan de Acción de Salud de Belém (BHAP), una iniciativa que sitúa la salud en el primer plano de la respuesta global de adaptación a la crisis climática. Proporciona recursos para ayudar a los países que respaldan el Plan, así como a otras partes interesadas que participan en su implementación voluntaria, basándose en las necesidades y realidades locales.
Desarrollado con el apoyo del Ministerio de Salud de Brasil y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y elaborado por un Grupo Asesor de Expertos global presidido por el Centro de Medicina Sostenible de la Universidad Nacional de Singapur, este documento reúne evidencia científica y experiencias de diversos sistemas nacionales de salud. Proporciona evidencia de que soluciones eficaces y fácilmente disponibles para la adaptación pueden implementarse de inmediato, a la vez que enfatiza la necesidad de aumentar la financiación para el sector salud, reconociendo el papel central de la salud en la agenda climática global.
Al presentar este informe, reafirmamos que la toma de decisiones basada en evidencia es la forma más eficaz de orientar las políticas, inspirar la cooperación y desarrollar soluciones sostenibles.”>Desarrollado con el apoyo del Ministerio de Salud de Brasil y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y elaborado por un Grupo Asesor de Expertos global presidido por el Centro de Medicina Sostenible de la Universidad Nacional de Singapur, este documento reúne evidencia científica y experiencias de diversos sistemas nacionales de salud. Proporciona evidencia de que soluciones eficaces y fácilmente disponibles para la adaptación pueden implementarse de inmediato, a la vez que enfatiza la necesidad de aumentar la financiación para el sector salud, reconociendo el papel central de la salud en la agenda climática global. Al presentar este informe, reafirmamos que la toma de decisiones basada en evidencia es la forma más eficaz de orientar las políticas, inspirar la cooperación y desarrollar soluciones sostenibles.
Al presentar este informe, reafirmamos que la toma de decisiones basada en la evidencia es la manera más eficaz de orientar las políticas, inspirar la cooperación y desarrollar soluciones sostenibles. El documento invita a gobiernos, instituciones y otras partes interesadas a utilizarlo como referencia para fortalecer las estrategias de adaptación, ampliar el conocimiento científico e impulsar la construcción de sistemas de salud más resilientes, equitativos y preparados para el futuro.”>Al presentar este informe, reafirmamos que la toma de decisiones basada en la evidencia es la manera más eficaz de orientar las políticas, inspirar la cooperación y desarrollar soluciones sostenibles. El documento invita a gobiernos, instituciones y otras partes interesadas a utilizarlo como referencia para fortalecer las estrategias de adaptación, ampliar el conocimiento científico e impulsar la construcción de sistemas de salud más resilientes, equitativos y preparados para el futuro.