El punto de partida: ¿Por qué este dossier?
Vivimos un escenario global marcado por crisis interconectadas que trascienden fronteras. La degradación medioambiental y el agotamiento de los recursos naturales exigen una respuesta integral y multidimensional. En este contexto, el ODS 12 relativo a la producción y consumo responsable se sitúa como la hoja de ruta para sustituir el modelo de «ciclo abierto» (extracción-producción-vertido) por uno de «ciclo cerrado».
Como referencia, el Informe de Desarrollo Sostenible 2025 sitúa a España a la cola ante desafíos persistentes en cuestiones clave como la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos no recogidos, las emisiones de nitrógeno basadas en la producción y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a las importaciones. También se observa un estancamiento o mejora insuficiente en áreas como la contaminación atmosférica producida, la exportación de residuos plásticos y los residuos municipales no reciclados, cuyos niveles siguen siendo preocupantes.
Un nuevo paradigma para la universidad
La economía circular ya no es una opción, sino un paradigma que redefine la misión universitaria. Impulsada por marcos como el Pacto Verde Europeo y la Estrategia Española de Economía Circular, la academia responde a una creciente demanda social integrando la sostenibilidad en su estructura operativa y docente. Las universidades no solo forman a los profesionales del futuro, sino que actúan como «laboratorios vivos» donde se testean soluciones de gestión de recursos, compra pública responsable e innovación social.
Este dossier surge del reconocimiento de que la transición hacia modelos de economía circular requiere no sólo de políticas públicas adecuadas y del compromiso empresarial, sino también de unas instituciones académicas fuertes y con la capacidad de generar el conocimiento científico necesario y las personas profesionales capacitadas para liderar esta transformación.