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Se buscan personas para reciclar y mejorar la sostenibilidad ambiental

SE buscan personas para reciclar, este es uno de los primeros mensajes que aparece en la página web biogrhusa.es, en la que se informa sobre los residuos orgánicos generados y su transformación en compost y se anima a la población a realizar una recogida selectiva de residuos, ya que “cuesta lo mismo dejar esta basura en la bolsa que le corresponde, como hacerlo en la de resto”. Actualmente, a la hora de deshacernos de los desperdicios a pie de calle disponemos de hasta seis tipos de contenedores: el de color naranja, destinado al aceite usado; el azul, para papel y cartón; el amarillo, en el que se deposita el plástico; el verde, que recibe el vidrio; el gris, para el resto; y el marrón, en el que se deposita la materia orgánica. Además de otros distintos tipos de depósitos de interior, en los que dejar las pilas usadas.

Grhusa es una Sociedad Anónima de capital público creada por el Consorcio Agrupación Nº 1 Huesca que gestiona los residuos urbanos en el ámbito territorial de las comarcas del Alto Gállego, Hoya de Huesca y Jacetania, y todo el material que recoge se trata en un único vertedero controlado, situado en Fornillos de Apiés. De ella depende Biogrhusa que se encarga de los residuos orgánicos generados y su transformación y, desde finales de septiembre, se cuenta una nueva planta de compostaje con tecnología de aireación forzada para el tratamiento del biorresiduo en la que se invirtieron 1,6 millones de euros, subvencionados en su mayor parte por el Gobierno de Aragón con fondos europeos.

“El compostaje es un proceso biológico de descomposición controlada de la materia orgánica, en el que los microorganismos transforman los residuos biodegradables en un producto estabilizado, con alto valor agronómico: el compost” explica en primer lugar. Y añade que “para ello, es fundamental disponer de una cantidad adecuada de residuos orgánicos que aporten materia orgánica, minerales y microorganismos necesarios para la biodegradación”. Un conjunto de material que, continúa, “bajo condiciones óptimas de aireación, humedad y temperatura, se activan las reacciones microbianas que favorecen la transformación de la materia orgánica”.

“El proceso de compostaje comienza con la recogida selectiva de residuos biodegradables de cocina, que son depositados en los contenedores marrones habilitados”, reseña Mar Torres y recuerda que “para poder utilizar estos contenedores, los ciudadanos deben registrarse en el servicio a través de la plataforma biogrhusa.es, tras lo cual se les entrega una tarjeta de acceso”.

Noticia completa: Diario del Alto Aragón

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