La Diputación Provincial de Huesca (DPH), a través del Centro de Innovación Territorial (CIT) Alto Aragón y los grupos de acción local ha lanzado una nueva convocatoria de ayudas para fomentar el relevo generacional en actividades económicas. “La convocatoria forma parte de una estrategia común, que es evitar la despoblación, dinamizando la economía rural, atrayendo talento y fomentando el emprendimiento”, explicó el diputado José Cebollero, delegado de Desarrollo Económico y Actividad local, quien recordó que la DPH lidera el proyecto, con el Ministerio de Transición ecológica y Reto Demográfico.
A nivel técnico, en un momento con un alto índice de falta de relevo generacional, recomiendan planificarlo con antelación porque el traspaso requiere de tiempo suficiente y debe realizarse tras una valoración exhaustiva de qué se traspasa y con una evaluación de si es necesaria una inversión o no para reorientar algún aspecto del negocio.
También inciden en tener garantizada una mínima solvencia para hacerlo viable. Cebollero recordó que, desde la Diputación, se cuenta con herramientas como son los CIT del Alto Aragón, “contra la despoblación y para la dinamización de la economía rural”.
El diputado provincial incidió en el convenio suscrito con el ministerio citado. “Se firmó del 2026 al 2029 por un millón de euros con aportaciones del 60 por ciento el ministerio y el 40 por ciento la Diputación. La estrategia es dinamizar la economía rural, atraer talento y fomentar el emprendimiento y la DPH lidera y coordina el proyecto en colaboración con el Ministerio”, dijo.
En este proyecto más amplio se enmarca la convocatoria encaminada a fomentar el relevo generacional que ya se realizó en 2024, recordó, y que en aquella ocasión permitió dar continuidad a varias empresas de la provincia situadas en El Grado, Biescas, Sabiñánigo o Labuerda. Respecto a las solicitudes, tanto las de la anterior como las de la presente convocatoria son, sobre todo “tiendas de proximidad, establecimientos de restauración o explotaciones ganaderas. Cualquier actividad que corra riesgo de cierre por jubilación”.
Las ayudas económicas dotadas en total con 100.000 euros al año ascienden a un máximo de 10.000 euros por proyecto para facilitar el traspaso a la continuidad de actividades económicas, contribuyendo a cubrir gastos asociados al proceso de relevo. “No es una cantidad muy alta, pero ayuda al primer impulso, al papeleo”.
El plazo de solicitud es hasta el 30 de junio en la primera convocatoria y hasta el 30 de septiembre en la segunda y los interesados pueden dirigirse al CIT o a los grupos de acción local “que están implicados porque creemos que son unos buenos conocedores del territorio”, aseguró Cebollero.
El diputado reconoció que, pese a la ayuda, es difícil apostar por las pequeñas empresas. “El pequeño comercio lo tiene difícil no sólo en los pueblos sino también en las ciudades. Cuesta porque es difícil hacerlo rentable y la clave pasaría por apoyar al autónomo, bajando impuestos y simplificando trámites”, indicó en alusión a normativas dependientes del gobierno central. Lamentó también la brecha tecnológica que afecta también al pequeño comercio y que está siendo otro de los inconvenientes.
Desde el CIT Alto Aragón explicaron que, su segunda fase de activación, ha estado relacionada con temas de relevo por el alto interés de DPH en este asunto y junto con los grupos de acción local. Durante el primer trimestre de 2026, han diseñado una estrategia de captación de negocios en traspaso y de búsqueda de emprendedores interesados en coger un traspaso.
“El impulso realizado desde el CIT con los grupos de acción local iba encaminado a optimizar la convocatoria de subvenciones de relevo, que está publicada desde febrero, pero también a hacer una base de datos porque lo que nos encontramos muy habitualmente con el tema del relevo es que es un proceso largo. Cada uno está en un momento. Hay gente que está para traspasar ya y les urge, otros que llegan tarde, como los de Quesos de Benabarre que han cerrado estos días, y gente a la que le faltan cinco años y se lo empieza a plantear ya”. Tras el trabajo realizado estos meses, desde el CIT aluden a los “aprendizajes”, entre los que manejar los plazos es fundamental.
“Hay que empezar con tiempo porque son muchas cosas que hay que hacer. Hay que hacer una valoración de lo que se va a traspasar. Estudiar si, además de traspasar un negocio, conviene que la gente que empieza haga inversión y reoriente algún aspecto o si se queda con el mismo modelo, etcétera”, explican a nivel técnico.
Respecto a los interesados, aluden a que, en ocasiones, “dentro de la familia o el entorno que traspasa, hay algún interesado, pero no necesariamente” e inciden en la necesidad de solvencia económica para afrontar el relevo. “Se puede dar el caso de que tengamos varias entrevistas con diferentes interesados, pero si estos interesados no encuentran financiación no sea viable, porque un traspaso también es una inversión”, recuerdan.
Noticia completa: Diario del Alto Aragón



