Estudiantes de los cursos de quinto y sexto de Primaria de los colegios Parque, San Vicente, Salesianos, Alcoraz y Santa Ana se han reunido esta mañana desde las 10:00 horas en el salón de actos de la Facultad de Empresas y Gestión Pública para reflexionar sobre qué ocurriría si las abejas desaparecieran y si la comida pudiera adaptarse a cada persona. Esta cita trae consigo la octava edición de la actividad de divulgación científica “Unizar Kids. Cómo será la vida en 2075”. La idea era plantearles cuál será la realidad del mundo cuando estos niños que han asistido tengan alrededor de 65 años.
La actividad busca sembrar la semilla de la curiosidad, “despertar vocación científica y acercar la investigación a la población escolar”, expresa la vicerrectora de Campus de Huesca, Marta Liesa.
La primera sesión ha sido “¡Las abejas se han fugado a Marte!” donde Pilar Santolaria se encargó de transmitir la importancia del papel que tienen estos pequeños insectos, sobre todo como polinizadores: “Nuestra seguridad alimentaria y alimentos dependen de ello. Es una aspecto que hay que tener en cuenta y conservar”.
Los niños no son un público fácil y Pilar Santolaria contaba con esta dificultad. Es por ello que quiso acudir acompañada. Lo hizo de un atractivo inigualable como son los productos de la colmena: miel, propóleo y polen. Aunque esta actividad estaba supeditada por temas alérgicos y no todos los niños pudieron realizar la cata, decidió ampliar la participación a través de una performance: “Una especie de teatro en el que unos eran abejas obreras que limpiaban, otras cuidaban y otras salían a buscar flores. Había una reina, la que pone huevos, y luego estaban los zánganos”. Los encargados de las flores iban hacia el público en su búsqueda, que atraídos por los diferentes colores que tenían las camisetas, simulaban el mecanismo de estos brotes para atraer a las polinizadoras



